EXHIBICIÓN TEMPORAL



“MICRORRELATOS SALVAJES”



MATEO ARGÜELLO PITT



En El jardín de las delicias, El Bosco retrata a justos y pecadores compartiendo en un mismo plano escenas de distintas dimensiones; una representación del mundo que aún conmueve e intriga por igual. Son las imágenes las que hablan el lenguaje del inconsciente: en ellas cabe la experiencia de vidas pasadas que nos llegan a través de estos tesoros pictóricos. De esta misma forma, las piezas de Mateo Argüello Pitt manifiestan pequeños universos en los que es posible una convivencia multidimensional. No es un relato único, sino múltiples crónicas que se entrelazan sin lógica: destinos paralelos que, por azar o capricho, se conectan en la tela.

La producción de Mateo nace de pequeñas escenas bocetadas una a la vez; cada fragmento se cierra en sí mismo pero, a medida que el plano se amplía, los personajes y situaciones se vuelven una red de relaciones infinitas. Su forma de narrar se construye de lo micro a lo macro. Si invertimos esta fórmula y abordamos la obra desde la mirada del espectador, de lejos vemos dibujos ingenuos cuya representación pictórica recuerda figuras primitivas que nos remiten a los primeros contadores de historias que dejaron su legado sobre la piedra. El artista retoma este lenguaje atávico, pero lo utiliza para describir su contemporaneidad: proezas del deporte, escenas domésticas, paisajes serranos, animales de compañía, íconos de la cultura pop, textos y referencias a trabajos de otros colegas, por nombrar algunos. La ejecución plástica refleja pasiones y dolores, sueños cumplidos y perdidos, momentos de drama y alegría. Mateo encuentra en su expresión cruda y salvaje una forma inocente de manifestar las emociones más complejas, esas que le dan sentido a la vida y a la muerte.

Microrrelatos salvajes es un título que juega con el nombre de la película más taquillera del cine argentino, Relatos salvajes. La analogía no es casual ya que, tanto el film como el trabajo de Mateo, comparten una característica común: para transmitir una gran historia hace falta antes contar muchas pequeñas. El autor es un narrador de espíritu serrano que presenta sus visiones en la "ciudad de la furia". La serie Caligrafías, que ocupa la primera sala, es un libro abierto de imágenes superpobladas; cada figura se constituye como un símbolo y cada signo se enlaza con el siguiente, tejiendo un criptograma visual. Este caos se asemeja más a la gran urbe sobre el Río de la Plata que a su casa-taller en Agua de Oro. Microrrelatos es el nombre de la serie que se aloja en la segunda sala, bañada con luz natural y aires más serranos.

Lo salvaje es lo extraño y lo ajeno, pero también es la vida diaria que no da tregua, la crudeza del mundo que no se revela como esperamos. Salvaje es la pintura que no se deja domar por la academia ni por las modas; esa que viaja en el tiempo y sigue contando su esencia mucho después de que hayamos partido.


Georgina Valdez Cristofani
Marzo 2026, Buenos Aires